Élegos

Setenta veces solo

Cayó la cortina del silencio y la distancia.
¿No sientes tú una nostalgia ubérrima en los bastidores de la oscuridad?
El hablante está llorando pero aquellas lágrimas no pueden escribirse.
¿No sientes tú la nostalgia por el ayer que perdió la vida y su textura?
Mi plegaria pide una mano que desahogue esta pus, esta soledad electrónica.

El hablante está llorando pero estas lágrimas no pueden ni decirse.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s