Apuntes

Libreta de notas

Como un niño mamando un pecho muerto,
como un gato masticando alimento añejo;
es el hombre que trabaja sin pasión por su trabajo.

Por la senda angosta que lleva hasta Jesús
se va muy despacio a pie
y se va más rápido en bicicleta.

Pensar en la muerte con regularidad es un buen método para vigorizar la conciencia y sensibilizarse. Pensar en nuestra muerte funciona como una brújula espiritual.

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