General

Cuadros campestres

I

Es la hora en que la vaca marcada con el aro 133 muge sin razón aparente.
El bostezo recorre la verdura de la empastada.
El abuelo, encaramado en su viejo tractor amarillo,
con una llave intenta encender el motor de la mañana.
Las vacas, incluyendo aquella con el aro 133 y que muge sin razón aparente,
están hambrientas.
Protestan en la pradera por el sueldo de heno que se les debe
a cambio de su leche que va en un camión ruidoso hacia las bocas del pueblo.

II

Una lluvia de treiles y queltehues humedece la tierra recién herida.
Dando saltitos, haciendo ruido como un niño,
jalando la palanca roja que alza el arado, el abuelo monta su tractor
con la esperanza puesta en la semilla.
Visto desde el cerro, parece un acto de amor.
Porque el abuelo fecunda la tierra
y ella responde abierta de flores y espigas.

III

Héctor es padre de 4 hijos
que alimenta con leche y harina todas las mañanas
antes de ir a la escuela
antes de ir al trabajo.

En otra vida quisiera ser el patrón,
para cambiar harina y leche por galletas y papas fritas
y por otros manjares de supermarket.

(Yo en esta vida quisiera ser el quinto hijo de Héctor
para vivir por siempre de leche y harina).

Un comentario sobre “Cuadros campestres

  1. Mish, las cosas que se le ocurren para escribir a este cabro!

    ta bueno si…´por qué te inspiraste en el nombre Héctor? ¿qué significa para ti?

    T.A.M.D

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