Miguel Alejo

Archivo para la categoría "Prosas"

Detrás de las pantallas

Posteado por: miguelalejo en: Octubre 7, 2008

Detrás de las pantallas cuadradas dispuestas en filas bastante funcionales, están las cabezas inclinadas de los usuarios. El fragor del viento producido por un mecanismo de refresco, un ventilador eléctrico elevado a la décima potencia sonora, sumerge la habitación en una atmósfera persistente de aire seco y hastío incesante. Junto al marco de la puerta [...]

El estudiante apático IV

Posteado por: miguelalejo en: Agosto 19, 2008

Hoy no concebimos el éxito como el valor del aporte de un individuo x con cosas originales o útiles o bonitas a la vida. Eso es anticuado. Para nosotros, el éxito es cuán conocido eres o cuán difundido es tu nombre en Google® o cuántas envidias que salen en los diarios eres capaz de colgar [...]

El estudiante apático

Posteado por: miguelalejo en: Agosto 19, 2008

El ser humano está condenado a la irregularidad, a los altos y a las cimas, a subir y tocar el cielo hasta ser derrotado por la fuerza de gravedad social que tira hacia abajo. No puede permanecer en la cumbre.

Microensayo: Adquisición, soporte y progreso

Posteado por: miguelalejo en: Julio 2, 2008

La facultad de leer, una ves que se adquiere siendo niño, es el atributo indispensable, el password para ingresar a la humanidad, para unirse al conjunto de los seres humanos, y para alcanzar a Dios y para insultar. Los mismo sucede al adquirir la facultad de leer. Pues el lenguaje es el soporte del pensamiento [...]

Microensayo: Lectura y Organismo

Posteado por: miguelalejo en: Junio 16, 2008

No existen, a mi manera de ver, los lectores profesionales o las lecturas profesionales, como tratan de hacernos creer nuestros profesores de lengua y literatura, seres siempre un poco tristes y un poco agrios y demasiado ascéticos en cosas de arte. Pues, si consideramos la lectura como un derecho natural y consustancial al ser humano, [...]

Adán, Eva y El Fruto

Posteado por: miguelalejo en: Noviembre 20, 2007

Había Dios terminado de buena y perfecta manera toda la creación. Perfectos (¿a dónde nos lleva la voz?) eran  los animales todos, desde el hombre hasta la serpiente. El mal se agazapaba en algún lugar del universo, como lo hace un felino ante el pajarito. Hasta que un día, con permiso del Dios que descansa los días [...]