Archivo | Poemas del erotismo abstracto RSS feed for this section

There

27 nov

En nuestras manos la pubertad de la gónada se hincha
como una jalea sexual que anda en bocas
como una jalea de existencia y dura que vendrá mañana
irremediable a nuestro destino de padres que fecunda hijos
y nietos y otros muertos en autos y en sillones descuidados
en espacios de libertad usada en fuegos que no vigilan
donde los trozos de culpa se amontonan en flores de odio
con miedo de costumbre infierno y vida entera y Amor perfecto.

Ininit

23 oct

Ansias de santa veda prohibida, de inocencia pérdida
en unos ojos y labios húmedos de ciertas eternidades,
tendida mi blanca nube, de gracias y pellejos que dan comienzo
a delgada y frágil forma de amor o línea de viento,
a ganas de piel e inmaculadas flores, oh mi fantasía de roja culinaria,
que ciegas mis álgebras de cabeza a los pies con el abrazo de una semilla,
que germina rojos retoños y Esperanza.

Arena y mar

21 oct

Como un niño quiere cavar y cavar en la playa entregada,
mientras a su espalda todo el mar ayuda a pujar la fuerza de la vida,
y las arenas sonríen buscando nuevas infinitas,
buscando nuevas inagotables posiciones y estructuras,
para en simples ondulaciones perder la boca en un abrir de brazos,
hasta inundar todo el húmedo y gris del breve letargo que sus corazones aúllan.

Enredos

12 oct

Situados en cuerpos hemos descubierto el alma, en maderas
de roces confundidos, y callado nombre olvido ser,
porque susurra el ruido húmedo, susurra el fuego invisible de las pieles,
apoderando las pieles, crepitando su sal, hasta que confunde el hueso
con ternura el lugar de su placer y las distancias se esfuman en vapor indeciso,
en nudos de aire álgido, y susurra una pausa la detención del tiempo que no sabe hacer,
porque han muerto las realidades, porque surge un nuevo país de carne
y abrazos caen de los espíritus a un planeta propio, ardiendo quieto centro,
y abrazos habitan en nuestras piernas, y llenado de muchos hombres y mujeres nuestro corazón
una ciega sonrisa recorre el entusiasmo de los pellejos,
tan dentro de la hondura sacrificada de los caracoles dispersos,
que invaden todo en su lujuria de babas, tan dentro.

Ardiendo, nocturno, frío

11 oct

Es de noche, hace el frío un ardor de solo, forma senos
helados, nocturnos en todo sexo redondo a oscuras,
agita el vacío, con sus ganas de estar lleno
de blanduras que se arrebolan frotando, y ondula
la geografía entera de un planeta álgido con sus piernas,
gélido y carnívoro satisfecho, de noche y culpas
cuando repugna el sudor que ha dejado vacuos.

Sed de sed

23 sep

Embebidos en el mismo otro repetido asedio al útero,
rosa madre, como el gato que insiste en zarpar
de la abstinencia de no irritar el nervio, embebidos
en mismo otra vez pegados de raíces rojas, bajo
marchitos y ermitaños animales del calor andado
llegados al río mudo y sordo de los cuerpos,
ciego de los cuerpos que han errado por desiertas soledades,
rosa madre de tus pétalos fértiles, húmedos de formas.

Rodando mezclados

20 sep

Ya son brazos, enredados, que ahogan
el aire, ya son piernas, con fruto
en entusiasmo de inflar, y manos desahuciadas
y pechos desinflados que la piel no puede aislar
en costillas tensas, en espinas arqueadas indicando
lugar, en el instante pobre como un pezón, en donde todo termina
dentro de una boca, que devora ambos amores
desaparecidos, en cenizas y polvos rojizos.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.